La mujer, de 62 años y vecina de Rinlo, llegó a salir a flote para pedir ayuda a una amiga que la acompañaba.
El accidente se registró tras sumergirse en el interior en una zona rocosa próxima a las cetáreas. Salió a flote para solicitar ayuda a una amiga que la acompañaba, pero esta le perdió el rastro y al no verla alerto a los servicios de emergencia. Al parecer, ya no pudo salir del lugar, debido posiblemente a la fuerte corriente que había. Se trata de la tercera víctima mortal de la temporada en la costa lucense y a la segunda que se produce en este mes, después de los fallecidos en Viveiro en junio y en Foz la semana pasada.
El 112 Galicia recibió el aviso después de las cinco de la tarde. La incidencia se registró en una zona cercana a un acantilado, hasta donde se movilizó en amplio operativo de rescate.
El helicóptero Pesca 2 del Servizo de Gardacostas fue el que realizo el rescate, aunque tardo algo en localizar a la víctima al no tener boya. Su tripulación la hallo flotando y la izo a bordo, aunque ya no pudieron hacer nada para salvarle la vida. Fuentes consultadas apuntaron que la fuerte corriente podría haber contribuido al accidente. El cuerpo fue trasladado al helipuerto de Celeiro, donde aguardaba una ambulancia y agentes de la Guardia Civil.

