Nuevo estudio sobre las tácticas del tiburón blanco
No hay película que mitificase a un animal tanto como lo ha hecho “Tiburón”. La escena de la aleta acechando en el mar, o aquella en la que el tiburón se acerca desde abajo a su presa, que nada tranquilamente en la superficie; estas escenas han marcado un antes y un después en la cultura general. Esta película y posteriores secuelas e imitaciones han situado al tiburón, especialmente el tiburón blanco como el animal más terrorífico. Situarlo en el podio de los grandes depredadores ha hecho que la fascinación por este animal aumente de manera considerable.
Durante los años 2010 y 2014 se realizó en Gaansbai, una ciudad de Sudáfrica conocida mundialmente como la capital del tiburón blanco, un estudio para el cual marcaron con chips a tiburones de diferentes tamaños, edades y sexo. El objetivo, tener una muestra amplia para conocer cómo se comportan los tiburones a la hora de cazar. Una vez recogidos los datos de 500 horas de grabación se volcaron al programa de modelaje estadístico Hidden Markov Moddels (HMMs). Es la primera vez que se utiliza un programa de estas características para estudiar el comportamiento de los tiburones blancos.
El resultado ha sido sorprendente, el tiburón blanco varía su táctica para cazar de una actitud pasiva, como la del cocodrilo, a otra más vigilante como la del leopardo. Esto demuestra la polivalencia de este escualo y da sentido a su supervivencia a lo largo de miles de años. Este estudio señala como influye la personalidad de unos tiburones y la preferencia de atacar de una manera o de otra. También destaca como están afectando las actividades humanas a los tiburones blancos, no se conoce la causa pero se sospecha que se debe a las inmersiones de submarinistas, la utilización de aceite de pescado para atraerlos, los barcos o su propia estela.
De lo que no cabe duda es que al tiburón blanco hay que tenerle respeto y como ocurre con las personas cada uno tiene una personalidad marcada.
