La imparable invasión del alga asiática en el litoral español

Una peligrosa amenaza para la biodiversidad marina, el turismo y la pesca se está propagando a gran velocidad por las costas de España. Se trata del alga asiática (Rugulopteryx okamurae), una especie exótica originaria de Extremo Oriente (Japón y Corea) que está colonizando agresivamente tanto el litoral atlántico como el mediterráneo, aniquilando a su paso la flora y fauna submarinas autóctonas.
Según recoge el reportaje de Joan Lluís Ferrer, el impacto es devastador. En playas de Málaga o Cádiz se han llegado a acumular hasta 12 toneladas de este material orgánico en un solo día, obligando a los consistorios a gastar cientos de miles de euros en labores de limpieza. Pero su presencia ya no se limita al sur: se han detectado focos en la costa cantábrica, Euskadi, Granada, Almería, Alicante y Barcelona. Los especialistas advierten que todo el litoral español ofrece un hábitat ideal para su proliferación.
Graves consecuencias económicas y ecológicas La expansión de esta alga supone una alerta máxima por varios motivos:
- Amenaza a la posidonia: Pone en jaque a las praderas de posidonia, fundamentales como sumideros de CO2 y refugios de biodiversidad.
- Golpe a la pesca: Mari Carmen Garrigós, doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Alicante, explica que el alga desplaza a las especies locales y arruina la pesca artesanal al enredarse masivamente en las redes. Las pérdidas directas en el sector pesquero ya se cifran en más de un millón de euros anuales, sin contar los gastos municipales de limpieza de playas.
- Toxicidad letal: Posee una capacidad citotóxica que le permite aniquilar a otras especies en menos de 24 horas. Este «arsenal químico» incluso provoca picores en manos y cara de quienes la manipulan.
Un superviviente nato El alga llegó a Europa (Francia) en 2002 a través de las aguas de lastre de los buques. En España, se detectó en el estrecho de Gibraltar en 2015 y ya forma parte del Catálogo de Especies Exóticas Invasoras (EEI). Su éxito colonizador se debe a una resistencia extrema:
- Crecimiento: Según el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC), puede tapizar fondos rocosos desde la superficie hasta los 30 metros de profundidad, asfixiando a otras plantas y alterando los hábitats.
- Adaptabilidad: Puede vivir anclada al fondo o flotando. No necesita luz solar para sobrevivir y soporta tanto las gélidas aguas atlánticas como las cálidas mediterráneas.
- Reproducción: Lorena Gándara, de la revista Mar (Instituto Social de la Marina), señala que se reproduce sexual y asexualmente. Cualquier fragmento liberado puede generar una nueva planta.
Medio millón de plantas por metro cuadrado Investigadores de la Universidad de Málaga han estudiado su impacto sobre la Posidonia oceanica y los datos son alarmantes. Jesús Rosas-Guerrero, coautor del estudio, revela que han contabilizado más de 500.000 nuevos individuos por metro cuadrado invadido. Al no haber espacio físico en el fondo para tanta densidad, gran parte de estas algas quedan flotando en la columna de agua, viajando y colonizando nuevas áreas rápidamente. Además, el calentamiento global de las aguas no frena a esta especie invasora, pero sí debilita a las autóctonas.
