El buceo se viste de luto tras la muerte de dos aficionados
La muerte siempre es una tragedia, pero resulta especialmente impactante cuando alguien fallece practicando la afición que compartimos. Más aún cuando ocurre de manera múltiple casi a la vez, en dos lugares distintos.
El pasado lunes 11, a las 14:10 un amigo del primero de los desaparecidos, daba la voz de alarma. Su amigo, había salido el domingo con su equipo de buceo desde la cala de San Pedro en Níjar (Almería).

En seguida se organizó un dispositivo de búsqueda. Pero no serían las autoridades quienes diesen con él, sino un particular, ya pasada la medianoche del lunes, que encontró el cuerpo sin vida en la playa de Las Negras de la misma localidad.
Al día siguiente, era la playa de Sant Elm en Andraxt (Isla de Mallorca) la que amanecía gris a pesar del soleado día. Poco antes de las 10:30 una embarcación encontraba flotando un cuerpo inconsciente. Rápidamente lo sacaron del agua y lo trasladaron al puerto de Sant Elm. Allí trataron de reanimarlo cardiopulmonarmente. Al ver que no reaccionaba se pasó al desfibrilador, pero el hombre de nacionalidad suiza ya no reaccionó.
El instituto armado ha informado de que el fallecido era alumno de la Escuela de Buceo de Sant Elm. Las condiciones del suceso todavía son una incógnita, por lo que la Guardia Civil está investigando el asunto.
