Un ‘monstruo’ marino de nueve metros sorprende a dos submarinistas

“Nunca había visto nada igual, ni siquiera en videos” “Fue un encuentro fantástico y desconcertante”. Con estas expresiones de sorpresa los buceadores Steve Hathaway (de 56 años) y Andrew Buttle (48) han explicado al diario New Zealand Herald su encuentro, a finales de octubre de este año, con una forma de vida marina que hasta ahora desconocían.

Buceaban tranquilamente en aguas de la costa de Whakaari, una formación de origen volcánico de la isla Blanca (Nueva Zelanda), cuando observaron lo que en principio podía parecer una enorme bolsa de plástico y, visto más de cerca -y después de comprobar que se movía por sí mismo-, incluso les hizo pensar en un monstruo marino.

El extraño “bicho” acuático adoptaba formas muy diferentes y se movía entre los 5 y 15 metros de profundidad con gran delicadeza, mientras Steve y Andrew se movían y filmaban, según han relatado.

Un submarinista observa el extremo del pirosoma localizado en aguas de Nueva Zelanda

Los descubridores de este curioso espécimen recurrieron a sus conocimientos de biología marina y, después de revisar diversas publicaciones científicas, han llegado a la conclusión de que su “monstruo” es en realidad un pirosoma, uno de los animales marinos más curiosos del planeta.

El vídeo de Steve y Andrew ha sido difundido en las redes sociales y se ha convertido en un nuevo fenómeno viral, como ocurre en ocasiones cuando se muestran seres vivos tan poco habituales como este. La difusión multitudinaria de este tipo de imágenes, como destacan los autores, han de servir para mostrar nuestra admiración por la riqueza de la naturaleza y para aprender cuatro detalles sobre la vida marina.

Los pirosomas son animales del subfilo de los tunicados con forma cilíndrica alargada y flotantes. En realidad, los pirosomas son estructuras formadas por de miles de zooides, pequeños individuos que, unidos entre sí forman este tipo de colonias que pueden parecer un enorme gusano hueco. Una de sus caractarísticas, que no se percibe bien en el vídeo difundido ahora, es que los pirosomas se mueven principalmente por la fuerza de las corrientes y mareas, y que son bioluminescentes, centelleando un pálido azul-luz verde; que puede ser visto a decenas de metros. El nombre científico Pyrosoma proviene el griego: pyro (fuego) y soma (cuerpo).

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