Sincronía total con tiburones
Karlos Simón, madrileño, tiene el récord mundial de permanencia entre tiburones, 12 horas, el cual espera superar pronto. Este éxito se debe en parte a su habilidad para aplicar la inmovilidad tónica a los escuálidos.
La inmovilidad tónica es un estado natural paralizante que sufren algunas especies cuando sucede una inversión físicas, en este casa sería la pérdida de la posición horizontal, lo que provoca que se desorienten y por ello entren en una especie de trance que hace que se relajen.
Según Karlos Simón lo primero es intentar frotar el hocico del tiburón para sobre estimular ampolla de Lorenzini (órganos sensoriales), si esto no funciona se debe cerrar la mandíbula del escuálido y ponerlo en vertical.

