La Consellería do Mar duplica las incautaciones de pescado y marisco
Los decomisos a furtivos en las costas gallegas aumentaron un 115% en los siete primeros meses del año en relación con el mismo periodo de 2010, al pasar de los 27.024 kilos requisados hace un año a los 58.565 del presente ejercicio, según destacó ayer la conselleira do Mar, Rosa Quintana. La mayor parte de la mercancía incautada se corresponde con almeja babosa y japónica, pulpo, centolla, nécora, merluza y caballa.
Mientras, el número de útiles retirados a los furtivos cayó levemente, al pasar de los 18.075 requisados el año pasado a los 17.814 entre enero y julio de 2011. La Xunta explicó que si se comparan con 2009, las incautaciones de artes y aparejos aumentaron un 85%.
«Los datos hacen ver claramente que estamos trabajando con eficacia», destacó la titular del departamento pesquero gallego, pero matizó que no se siente «satisfecha» ante el «importante incremento» de la actividad ilegal en las rías gallegas.
Quintana, que hizo balance de los siete primeros meses del año acompañada por el subdirector xeral del Servizo de Gardacostas de Galicia, Lino Sexto, relacionó el crecimiento del furtivismo con la crisis en el resto de sectores. «La gente acude al mar para buscar una fuente de ingresos o incluso alimento», explicó, al tiempo que se comprometió a «seguir luchando» para que esta actividad sea tipificada como delito en el Código Penal.
El Ejecutivo gallego también destacó que hasta julio los Gardacostas realizaron, en colaboración con la policía autonómica, 9.480 inspecciones, con un leve repunte sobre 2010, cuando hubo 8.969. De esas 9.480, 2.264 fueron en establecimientos, restaurantes y supermercados, 397 más que el año pasado, cuando se quedaron en 1.867.
La conselleira do Mar aseguró que luchar contra la «lacra» del furtivismo es «responsabilidad de toda la ciudadanía» y destacó el riesgo sanitario que supone consumir productos adquiridos por canales de comercialización distintos a los oficiales. Sobre este asunto, recordó la expulsión, esta semana, de más de 500 personas de los arenales de la ría de Ferrol, que se encuentran cerrados al marisqueo por la presencia de toxinas, al igual que los de A Coruña, Corcubión, Fisterra, algunos de Baiona y Corme-Laxe. Por ello, Quintana reclamó la colaboración de la sociedad para acabar con el furtivismo.
Mientras, la portavoz de Pesca del PSdeG en el Parlamento, Marisol Soneira, pidió explicaciones a la Xunta por el «alarmante» y «escandaloso» aumento del furtivismo en Galicia. La parlamentaria socialista aseguró que el furtivismo es un «viejo problema» con muchas casuísticas y recordó que la Consellería do Mar se asignó «el loable objetivo» de erradicar esta práctica de las costas y rías gallegas. «Por los resultados obtenidos no parece que haya tenido éxito», sentenció.
Fuente: La Opinión de A Coruña
