Sea LiON Sport: el sistema de buceo que sustituye la botella por una batería
El sistema eléctrico de Brownie’s Third Lung sustituye la botella convencional por un compresor flotante alimentado por batería y conectado al buceador mediante una manguera
La imagen tradicional del buceador cargando a la espalda una pesada botella de aire comprimido podría tener una alternativa para determinadas inmersiones recreativas. Brownie’s Third Lung, fabricante estadounidense especializado desde hace décadas en sistemas de suministro de aire desde superficie, comercializa Sea LiON, un equipo eléctrico que permite respirar bajo el agua sin transportar la botella convencional.
El concepto no elimina la fuente de aire, sino que la desplaza a la superficie. Un compresor alimentado por una batería de ion-litio permanece en un sistema flotante mientras suministra aire al buceador a través de una línea. De este modo, el usuario puede desplazarse bajo el agua sin llevar sobre la espalda el depósito de aire comprimido característico del buceo autónomo —scuba—.
Una tecnología con más de medio siglo de historia
Aunque el Sea LiON utiliza tecnología de baterías de litio y un sistema de control de velocidad variable, la idea en la que se basa es mucho más antigua. Brownie’s Third Lung nació en 1969, cuando W.C. Brown desarrolló en su garaje una versión mejorada de un sistema de suministro de aire desde superficie. Su objetivo inicial era disponer de mayor profundidad y autonomía para sus actividades de pesca submarina.
La compañía se ha especializado desde entonces en los denominados sistemas surface supplied air (SSA), en los que el aire respirable procede de un equipo situado en superficie y llega al buceador mediante una manguera.
Sea LiON lleva ese concepto al terreno de la propulsión eléctrica. Brownie’s explica que su compresor modifica automáticamente su velocidad en función de la demanda de aire del buceador y puede detenerse cuando alcanza la presión establecida. Un depósito acumulador funciona como reserva intermedia entre el compresor y el consumo instantáneo.
Hasta tres horas de funcionamiento
Las cifras dependen de la configuración elegida. La versión que Brownie’s comercializa actualmente puede utilizar baterías de 50 o 70 Ah. La compañía estima una autonomía aproximada de 2 horas y 15 minutos con la batería de 50 Ah y de unas tres horas con la de 70 Ah. El tiempo real varía según la profundidad, el número de buceadores, su consumo de aire y las condiciones de la inmersión.
El sistema está concebido para varios usuarios. La configuración estándar parte de dos buceadores y puede ampliarse a tres. Brownie’s contempla incluso configuraciones para cuatro personas, aunque en ese caso establece una profundidad máxima mucho menor, de entre 10 y 15 pies —aproximadamente entre 3 y 4,5 metros—.
En configuraciones de mayor capacidad, la compañía anuncia dos buceadores hasta aproximadamente 60-65 pies —entre 18 y 20 metros—, mientras que las configuraciones con más usuarios están limitadas a profundidades inferiores. Estos límites dependen del equipo concreto y de la demanda de aire, por lo que no deben interpretarse como una única profundidad máxima para todo el sistema.
Menos peso, pero no menos responsabilidad
Una de las principales diferencias respecto al scuba tradicional es física. El buceador no tiene que transportar una botella de aire comprimido durante la inmersión. El equipo Sea LiON permanece en superficie y la conexión con cada usuario se realiza mediante líneas individuales.
La batería también elimina la necesidad de utilizar gasolina para alimentar el compresor. Brownie’s presenta esta característica como una de las principales ventajas del sistema: no hay combustible que transportar ni gases de escape procedentes de un motor de combustión.
Sin embargo, que el aire proceda de la superficie no convierte el sistema en una modalidad de buceo sin riesgos. La propia compañía advierte de que respirar bajo el agua implica riesgos inherentes y exige formación, planificación, mantenimiento adecuado y preparación ante una emergencia. Brownie’s recomienda además que los usuarios permanezcan dentro de los límites de su formación y experiencia y estén preparados para realizar un ascenso de emergencia.
Una alternativa, no necesariamente un sustituto del scuba
La propuesta de Sea LiON encaja especialmente en actividades en las que varios usuarios realizan inmersiones relativamente poco profundas desde una embarcación o desde la costa. La posibilidad de compartir un único sistema de suministro puede resultar atractiva para grupos que quieren permanecer en el agua durante periodos prolongados sin tener que transportar o cambiar varias botellas.
Pero el concepto también introduce una dependencia diferente: el buceador está conectado físicamente al sistema que permanece en superficie. La autonomía depende de la batería y del consumo de aire, mientras que la profundidad y el número de usuarios condicionan considerablemente las prestaciones.
Actualmente, Brownie’s comercializa el Sea LiON desde 5.900 dólares en la configuración inicial para dos buceadores con batería de 50 Ah, aunque el precio aumenta al añadir más usuarios, una batería de mayor capacidad y equipamiento de seguridad. La empresa ofrece también baterías adicionales para prolongar la jornada de uso.
El resultado es una evolución de una idea nacida hace más de cinco décadas: en lugar de llevar el aire a la espalda, llevarlo en la superficie y hacerlo llegar al buceador cuando lo necesita. Sea LiON no pretende cambiar las reglas físicas del buceo, pero sí plantea una pregunta interesante sobre cómo podría evolucionar el equipamiento recreativo: ¿es necesario seguir llevando la botella cuando la tecnología permite mantener el suministro de aire fuera del agua?
